Votación dividida en el Senado: la ley de telecomunicaciones que partió al oficialismo
Ricardo Mendoza
Columnista político y periodista independiente con 15 años de trayectoria en medios mexicanos. Especialista en análisis de coyuntura y poder ejecutivo.
Por primera vez en esta legislatura, la bancada mayoritaria se fractura en una votación clave. La ley de telecomunicaciones expone las tensiones internas del partido en el poder.
La sesión del martes en el Senado será recordada no por lo que se aprobó, sino por lo que reveló: las grietas dentro del bloque que parecía monolítico.
La fractura inesperada
Diecisiete senadores del partido gobernante votaron en contra de la iniciativa de ley de telecomunicaciones que el Ejecutivo había calificado como "prioritaria". La disidencia —encabezada por legisladores de estados fronterizos— argumentó que la regulación propuesta favorecía a un solo grupo empresarial y limitaba la competencia en el sector.
La votación final: 62 a favor, 54 en contra, 2 abstenciones. La ley pasó, pero el margen fue significativamente menor al esperado por la coordinación parlamentaria.
Las lecturas posibles
Para algunos analistas, la fractura es síntoma de un desgaste natural del poder: conforme se acercan los procesos de sucesión internos, las lealtades se redistribuyen. Para otros, es evidencia de que ciertos sectores del oficialismo están dispuestos a marcar distancia cuando los intereses de sus estados entran en conflicto con la línea nacional.
En cualquier caso, el mito de la unidad absoluta ha quedado oficialmente desmontado.