Los mil millones que nadie puede rastrear: opacidad en el programa "Bienestar Digital"
Emiliano Torres
Reportero de investigación. Ex colaborador de Animal Político y Proceso. Cubre temas de corrupción, gasto público y opacidad gubernamental.
Investigación sobre las irregularidades en el ejercicio presupuestal del programa federal de inclusión digital. Contratos sin licitación, proveedores fantasma y beneficiarios inexistentes.
El programa "Bienestar Digital" fue anunciado hace 18 meses como la gran apuesta del gobierno federal para cerrar la brecha tecnológica. Con un presupuesto asignado de 1,200 millones de pesos, prometía llevar conectividad y dispositivos a 500 comunidades rurales. Hasta la fecha, Punto Ciego no ha podido verificar que una sola tableta haya llegado a su destino.
Contratos bajo la lupa
Mediante solicitudes de información presentadas a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, obtuvimos 47 contratos asociados al programa. De estos, 31 fueron adjudicados directamente —sin licitación pública— a empresas constituidas en los seis meses previos a la adjudicación. Catorce de esas empresas comparten domicilio fiscal en un mismo edificio de la colonia Del Valle en la Ciudad de México.
El patrón es consistente con lo que los expertos en fiscalización llaman "empresas de portafolio": entidades creadas exclusivamente para recibir recursos públicos y desaparecer una vez ejecutado el contrato.
Los beneficiarios invisibles
De las 500 comunidades que debían recibir el programa, solo 23 aparecen en los reportes de avance. Y cuando nuestro equipo visitó tres de ellas —en Oaxaca, Guerrero y Chiapas—, los líderes comunitarios declararon no tener conocimiento del programa.
Mil doscientos millones de pesos. Cero rendición de cuentas. Eso es lo que el poder no quiere que veamos.